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jueves, 20 de agosto de 2009

Revivo la historia. - Capitulo 4: Callejón

He pensado en la historia, todo lo que pensé para hacerla y toda la ilusión. Creo que se merece una segunda oportunidad. Espero que esta sea la vencida. Me gustaría que os interesaraís por ella y le deís una oportunidad porque sino va a adelante como hasta ahora la cerraré difinitivamente, fracaso total.Espero que os guste este capitulo.Gracias por leer y comentar, muchas gracias.




- Capitulo 4: Callejón

Cuando vi esas sombras, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Lila lo notó y me agarró la mano con fuerza. Estaba asustada, parecía una tontería porque era yo la que quería irme con ellos pero mi miedo era evidente: ellos no me iban a aceptar. Todo delataba que yo venía de los comunistas y eso jugaba muy fuerte en mi contra. Yo no quería delatarles ni hacerles daño pero ellos no me creerían, por suerte Lila estaba conmigo. Ella me ayudaría siempre, estaba segura.
- Tranquila Sisi. Son Ethan y Roi. No te preocupes yo estoy contigo y no va a pasarte nada. – Me susurró al oído Lila mientras me apretaba la mano con mas fuerza.-
- Estoy muy nerviosa, tengo miedo, Lil. Se que no me van a aceptar y pensarán mal de mi y yo no quiero eso ¿Qué hago? ¿y si te echan también a ti la culpa o algo? No soportaría que tu familia se enfadaran contigo por mi culpa. – Casi estaba llorando, el pánico se apoderó de mí.-
- Podemos irnos para la casa de nuevo si es lo que quieres, con una buena excusa malo será que nos pase algo.
- ¡No! – Con solo pensar eso se me producían arcadas. Mi miedo no era de cobardía a la hora de la verdad sino al rechazo. Por nada del mundo querría volver.- No es por eso por lo que estoy así. No quiero volver, estoy igual de decida que el primer día. Mi miedo es al rechazo Lila, yo no soy… igual.
- No te preocupes Sisi, yo no dejaré que te traten mal o te rechacen por venir de los comunistas, tú no eres como ellos. Tú eres muy buena y comprensiva. Yo estaré contigo siempre, no te dejaré ni un minuto. Si en algún momento se les produce la duda de que eres como ellos, yo estaré ahí para apoyarte. Me da igual ser rechazada, tu me demostraste que vale la pena luchar por la gente que se quiere y por tus ideas. Y mis ideas son que no te voy a abandonar como tú nunca me abandonaste a mí en momentos que todo el mundo me trataba peor que a un perro. –Las palabras salían de la boca de Lila con mucho sentimiento.-
Lila era una chica muy luchadora. Su madre murió al poco de nacer su hermano por cáncer y su padre murió cuando ella tenía 14 años por culpa de un arma que disparó un comunista. Ella odia las armas por ese mismo motivo. Desdé que ellos murieron se fueron con sus tíos a la montaña norte donde se reunieron con otros de sus ideas. Ella siempre cuidó de su hermano Ethan y desdé pequeña tuvo el papel de madre muy presente y quizás por ello actuaba como tal para mí, pero de una manera distinta… Maternal pero con amistad también. Lila me parecí una persona muy madura para tener veinte un años. Quizás su vida no le enseñó otra cosa. En la montaña norte ayudaba a dar clases a los niños que allí residían con sus familias. Para que por lo menos supieran algo el día de mañana Lila les enseñaba cosas que ella aprendió el tiempo que fue al colegio. Pero con 19 años la pillaron andando por la ciudad que se “supone” que mandaban los materialistas y la gente que no pensaba como ellos no eran bien recibidos. Ella bajó a comprar víveres para la gente de la montaña y fue pillada. En vez de mandarla a la cárcel u otra cosa, la mandaron a trabajar a mi casa y fue cuando nos conocimos. Poco a poco cogimos confianza una con la otra y me fue contando todo eso. Yo también le contaba cosas de mi vida, como que odiaba ser comunista-materialista.
- Gracias Lil, eres la mejor persona que conocí nunca. Pero tampoco permitiré que tú lo pases mal. Si llega el momento de tener que irme por que no me aceptan, tú te quedarás. – Esa era mi idea y no iba a cambiarla. No íbamos a pagar las dos porque una no era aceptaba. Aun que ahora se negara, que era lo mas seguro, yo sabía que iba a tener la razón al paso del tiempo así que no iba a discutir si no aceptaba ahora mi idea.- No me hagas cambiar de idea que nos conocemos. Ahora estamos aquí y no nos vamos a echar atrás.
Estaba muerta de miedo, no lo podía negar. En ese momento me estaba jugando mucho y a apenas unos pasos estaban esas dos sombras que Lila llamaba por Ethan y Roi.
Me imaginé a Ethan como su hermana. Lila tenía un pelo dorado que le caía con algunas ondas en las puntas, le llegaba hasta casi los codos y siempre lo llevaba atado en una coleta o tranza. Sus ojos eran grandes y de un azul verdoso muy intenso que podría transmitir todo lo que sentía en un segundo. Su cuerpo era esbelto con una piel suavemente dorada por el sol. Sus manos eran finas y en los brazos tenía algunas pecas. También las tenía en la cara, sobre la nariz. Su rostro era aniñado, con una luz muy peculiar. No cabía la menor duda de que Lila era una chica muy guapa y con un gran carácter.
En las sombras no podía distinguir como era Ethan y además estaba muy lejos para que mi vista lo alcanzara estando en la oscuridad de la noche. Como tampoco podía distinguir a Roi, el amigo de Lila que acompañaba a Ethan.
En mi mente había mucho movimiento. Mis nervios no cesaban y sentía como mis piernas temblaban y la mano que Lila me sostenía también temblaba contra la suya. Estaba muy nerviosa.
- No vamos a discutir ahora por tus ideas locas Sisi. Llegó la hora ¿Estás lista? Recuerda que aún estamos a tiempo…
- ¡No! Ya te lo dije Lila, no quiero regresar. Tengo la idea tan clara como el primer día. – Inhalé aire profundamente.- Vamos allá.
Di un paso hacía delante y me di cuenta que una de las sombras se aceleró y ando rápidamente hacia nosotras hasta que la otra sombra le paró en seco.
Lila dio el paso conmigo sin soltarme la mano y me susurró al oído “allá vamos, no olvides que estoy contigo.” Su frase me tranquilizó mucho pero mis nervios seguían a flor de piel mientras avanzábamos. Recordé a mis hermanos, Mia y Gael, ¿Qué pensarían de mi? Me odiarían y yo los quiero muchísimo… pero era mi vida y no pensaba cambiar de opinión sobre ella. Solo deseaba que estuvieran bien siempre, que les fuera muy bien en la vida y que sean muy felices. Los iba a echar mucho de menos, pero valía la pena, supongo. Luego pensé en mis padres, Ángel y Juliette. Mi padre era mas comprensivo que mi madre, él siempre me decía “calma, esto es lo que nos tocó vivir” y me acariciaba el pelo como nadie, hacia que todos los miedos pasaran. Mi madre, por el contrario, era mas fría que mi padre. Nunca se ponía en mi lugar para saber como me sentía y simplemente quería que entrara en razón por las buenas o por las manas. Pero a los dos los iba a echar mucho de menos, mas a mi padre por su carácter pero les deseaba lo mejor a los dos… Ojala que sepan lo que hice y que lo entiendan, que entiendan que yo también merezco vivir. Ojala que algún día los pueda volver a ver sin que me guarden rencor…
Mis pensamientos fueron interrumpidos por lo cercana que veía aquellas sombras que cobraban forma. Cuanto más nos acercábamos mas me apretaba la mano Lila, parecía estar muy nerviosa, incluso más que yo. De repente nos paramos en seco al estar ya tan cerca de las sombras que podíamos distinguir como eran: Dos chicos. Uno mas alto que el otro pero no mucho mas, unos pocos centímetros. El más alto era de piel dorada, como la de Lila, y cabellos acastañados con reflejos dorados. Tenía el pelo corto que dejaba ver con claridad su rostro aniñado pues tampoco tendría más de 18 años, ojos grandes y con un azul mar precioso, la cara era más bien redonda y muy bien formada. Su cuerpo era esbelto y musculoso. Tenía rasgos iguales a los de Lila así que me dije que era Ethan, el hermano de Lila.
El otro chico era un poco más bajito que Ethan, como Lila más o menos. Era de tez morena y ojos negros que brillaban en la noche. Su pelo era algo mas largo que el de Ethan pero con un color castaño y algo rizado. Estaba fuerte, se le veía por sus corpulentos. Su cara era algo ovalada y con los rasgos definidos lo que le hacía muy guapo. Le ponía una edad de 22 o 23 años, no más. Aquel chico debería ser Roi.
Lila estaba mirando maravillada a los dos chicos. Yo no tardé en bajar la cabeza cuando el más joven, el que debía ser Ethan, me fulminó con la mirada.
Lila soltó mi mano en un impulso y abrazó efusivamente a su hermano que le devolvía el abrazo igual de efusivo. Se oía como Lila le hablaba.
- Te eché mucho de menos. Has crecido mucho desdé al última vez, ya no eres mi pequeño. Me alegro tanto de verte y ver que estás bien, fuerte y echo un hombre bellísimo. Te quiero mucho. – Lo decía intentando ocultar sus lágrimas en el hombro de su hermano. Aquella escena me conmovió tanto que recordé a mis hermanos, como estarían…-
- Yo también te quiero, me acordé muchísimo de ti pero sabía que estarías bien. Tú también estas muy guapa, mas mayor. – A Ethan se le notaba emocionado pero, a diferencia de su hermana, él lo decía con una sonrisa.-
Pasaron unos minutos y Lila deshizo el abrazo que la unía con su hermano para abrazar a la otra “sombra”, el que se suponía que era Roi.
Roi estaba al lado de Ethan todo el tiempo, como protegiéndolo, y no me miró para nada aun que yo seguía cabizbaja.
Lila abrazó a Roi por el cuello con mucha fuerza. Él la aparto delicadamente para cogerla por la cintura. Se les veía muy compenetrados, lo que me hizo pensar que no eran más que amigos… Por lo menos, Lila no sentía solo amistad por el chico.
- Sabía que lo harías, sabía que cuidarías de Ethan. Gracias, te eché mucho de menos. – Le decía Lila al chico que seguían al lado de Ethan.-
- Te prometí que no le pasaría nada mientras estuviera conmigo. No fallé a mi promesa. Tú tampoco faltaste a la tuya. – Le contestó él.-
- No, yo tampoco. – Le dijo Lila mientras lo miraba a los ojos aún abrazada a él.- estoy aquí, viva y con vosotros. Soy mas dura de lo que piensas.
En ese momento sentí como unos brazos cogían mis manos que las lanzaban hacía atrás. Quise levantar la cabeza y girarla para ver quien era el que me cogía, ero no pude. La persona que me tenía agarrada me empujó la cabeza de nuevo hacía bajo para que siguiera cabizbaja. Me apretó las manos con fuerza, tanta fuerza que me hiciera daño.
Oí una voz que le gritaba furiosa.
- ¡No le toques un pelo, no es lo que piensas Ethan! ¡Suéltala!- Era Lila que deshizo el abrazo que tenía con el que debería ser Roi y de oía que se dirigía hacía la persona que me agarraba y yo. Las manos se me estaban poniendo moradas, lo sentía. Las tenía tan fuerte agarradas que no me dejaba pasar la sangre.¡Ay! – Fue lo único que pude decir cuando me empujó hacia el suelo. Lila había llegado a donde estaba y se le veía enfadada. Yo solo me podía centrar en las manos que me seguían agarrando y el dolor que me había producido sufrir el choque de mi cara contra el suelo de cemento.-



Mucho besos, gracias. Priscilla (:

6 soles :):

Gaby ;) dijo...

Aaaaw que emocion el caaap ! me encantoo !!!!!!
Cuidate Pris ojalá no tengas qe acabar la historia me gusta mucho ;)

pau☮ dijo...

me gustó mucho la entrada
bueno en realidad todo tu blog ;D
jeje

espero q sigas escribiendo :B
cuidat

n.n

Anónimo dijo...

Me encanta!!! Espero que NO la cierres! Porque ME ENCANTA!!! Espero que pase algo entre ella y Ethan!!

Besos!

L*

keberly dijo...

oye me encanta el blogno lo cierres es muy bueno y cuando pueda prometo poner comentarios cada me que subas una entrada y espero que haya algo entre ethan y ellaestoy deseando leer el siguiente capitulo estare entrando todos lo dias a tu blog por cierto tambien me encanta el blogs de victimas

solo puedo pensar en ti dijo...

ME ENCANTA! así de simple...
esta buenisima tu historia, al menos lo que escribiste.. me tome este pequeño tiempo en pasar, porque lei lo que pusiste y a mi me habia, y me gusta, tus blogs U.U
Asi que porfa no lo cierres si??
besos

keberly;) dijo...

me encanta el capitulo espero que a la noche subas otro capitulo